Recuerdo el primer día que escuché conscientemente un garabato.
No tan claramente al parecer... porque no recuerdo el garabato puntualmente.
Pero sé que fue la Aylin, siempre super correctas, las dos... me dí cuenta a la vez, que alzar el dedo del medio era una seña ofensiva... y sexual por lo demás.
Me sentí de golpe, fuera de mi misma... "Los niños... las niñas, también dicen malas palabras".
Y sin pensarlo dos veces, pasado algún tiempo, usaba las mismas palabras con rabia, dolor, impotencia.
En reiteradas ocasiones quise quitarme la "mala costumbre", porque "yo no era así". Y varias veces lo logré, estuve mucho tiempo sin decir garabatos, aunque pensar en que no debía decirlos, hacía que mentalmente los repitiera una y otra vez, haciéndome sentir culpable.
Ahora, "mayor"... creo que es mucho más feo que una mujer ande por la vida repartiendo garabatos a diestra y siniestra, pero de cualquier modo... no me agradan los garabatos.
Cabe señalar, que a pesar de lo anterior... tengo mis propias categorias, pormlo tanto, hay algunos que son aceptables, confianzudos y otros que sería incapaz de reproducir.
Es mucho mejor que se queden en mi cabeza... Eso, o encontrar un cojin lo suficientemente "odiable" con el que pueda descargar toda esa verborrea.
En fin, no aborrezco los garabatos... ¿A quién no han desahogado en un momento de plena "erupción"?
Mi pregunta es, ¿Quién sería el que inició todo esto?
Decir garabatos es malo.
Es descortés.
Es de mala eduación.
Los niños no deben decir garabatos. -Pero los adultos muchas veces los pueden usar para 'disciplinar' a un niño-.
Etc.
Razón?